(Espero que no se me coman vivo por esto)

Corría el año 1519 no es que fuera deprisa es otra movida. Hernán Cortés (era muy educado), había sido encargado de la expedición hacia las nuevas tierras, pero el gobernador cambió de opinión y quería mandar a otro elemento. El amigo de la pipa, Hernán paso del gobernador como de la misma mierda, éste se quedó mustio sin barcos y con cara de circunstancias, Diego Velázquez de Cuéllar, más conocido como el panoli.

Después de llegar a la costa y fundar la Villa Rica de Veracruz, la peña andaba un poco disgustada con el amigo Hernán:

  • Tío aquí ni hay oro ni hay nada más que mosquitos de mierda, tío, tío, los totonacas son guays a ver si me entiendes, pero no hay oro tío.

Viendo la que se estaba liando, Hernán mando inutilizar los barquitos, los hundió o los reventó, le echo un par la verdad.

La peña vio el percal y dijo:

  • Bueno pues vamos a explorar, que mala hostia el Cortés, tío.
  • Ya tío, pero has visto las indias ¡qué tipazo!
  • Sí tío, ya tengo novia, a ver si nos casa el Páter.
  • Ah qué guay me pido padrino.
  • Bueno ya veremos, que eres muy dejado te has olvidado el típico morrión de los conquistadores.
  • Pero si no está inventado
  • Bueno me da igual, eres muy dejado.

Al poco tiempo Moctezuma II tuvo la brillante idea de mandarle a Cortes y su peña unos presentes que incluían oro y mantas de plumas, esperando que los castellanos no avanzasen hacia Tenochtitlan. Lo del oro no fue la mejor de las ideas, la verdad.

Así fueron por la selva investigando y Cortés también se lío con una nativa americana y tuvo un hijo educado en la corte con Felipe II, pero esa es otra movida, me voy del tema, perdón.

El caso que se dieron de hostias con los tlaxcaltecas para establecer contacto. Después se hicieron coleguitas y les comentaron de ir a por los mexicas que no eran muy ambles con ellos, tributo en personas y tal. A Hernán no le pareció mal por lo visto y dijo:

  • Esta peña tiene guita fijo, fijo. Menudos regalos hacen los pájaros. Habéis visto el frisbi de oro que nos han mandado. Disco solar será por como brilla, la madre del cordero estos tienen oro para hartarnos.-y en susurro mientras se frotaba las manos comento: – que guay tío, nos vamos a volver riquísimos jijiji.

De este modo entablaron conversaciones con Moctezuma II y cómo el que no quiere la cosa el zorro de Hernán lo secuestró, y se hicieron fuertes en el Templo mayor. Se desconoce si aprovecharon para bautizarlo, se comenta que le pusieron Manolo II.

  • Mira Manolo, nosotros venimos a conoceros, a ser buenos amigos, los solteros a conocer a una chica y casarse, pero nada más lo del oro, bueno, si tenéis pues no nos viene mal, la verdad. Pero bueno, tenéis que dejar la dieta del fémur y lo de sacar corazones está como feo, es un poco cómo te lo digo amigo mío, pues desagradable. No es bonito de ver, por lo demás guay, me mola tu ciudad ¿ Te rindes?
  • Tío Hernán cómo te pasas… lo de comernos a la gente son nuestras costumbres las tenéis que respetar. No sé tío me parece mal dejar el trono así porque sí, sin conocernos y apenas haber cenado un par de veces juntos me parece un poco precipitado. Si tengo una miajita de oro, pero son las joyas de pasar. Se lo tengo que legar a mi sucesor.
  • Que no te importe, Manolo, tu sucesor voy a ser yo ;)…

A todo esto Diego Velázquez el panoli, había enviado a Pánfilo de Narváez para detener a Cortés, éste salió a su encuentro y le saludaron cortésmente, nunca mejor dicho, los derrotaron y las tropas de Pánfilo se unieron a Cortés.

Mientras tanto Pedro de Alvarado que no sabía estarse quieto preparó un cisco que no veas en Tenochtitlan. En ausencia de Cortés.

Tras estos luctuosos acontecimientos los castellanos intentan huir en la conocida como la Noche triste, sufriendo trágicas perdidas.

Llegan a Tlaxcala y se establecen allí. Durante ese tiempo la viruela hace estragos entre los mexicas.

Total, que Malinche la amiga de Cortés, hizo alianzas con los pueblos oprimidos por los mexicas que tenían la arraigada costumbre de comérselos vivos. Se desconocen aderezos, cocción, si se los comían con guacamole o con un poquito de tabasco y un traguito de tequila, pero se los comían que daba gusto verlos. La bonita cifra de 40.000 al año.

Así después de varios salchuchos en Tenochtitlan (ciudad de México) y de negociar con el cártel de Sinaloa, Hernán Cortés con 100.000 indígenas que estaban pues a malas con los Mexicas, por lo de que se los comían y tal. Les dieron detrás de las orejas, y conquistaron los corazones (cof, cof) Mexicas a base de besos y flores.

Total que la conquista la hicieron los indios y Hernán que era un zorro aprovechó y creó el virreinato de La Nueva España.

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